EL “ENEMIGO” INVISIBLE


Xesca Ramírez, arquitecta
Hace más de 30 años, en 1982, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya definió el Síndrome del Edificio Enfermo (SEE) como “ el conjunto de síntomas diversos que presentan, predominantemente, los individuos en estos edificios y que no van generalmente acompañados de ninguna lesión orgánica o signo físico, diagnosticándose, a menudo, por exclusión .
La OMS diferencia entre dos tipos de edificio enfermo:
1. Edificios temporalmente enfermos, cuando los síntomas disminuyen y desaparecen con el tiempo (medio año aproximadamente), por ejemplo, edificios nuevos o de reciente remodelación.
2. Edificios permanentemente enfermos, cuando los síntomas persisten, a menudo durante años, a pesar de haberse llevado a cabo medidas correctoras.
Se considera SEE en el Centro de Trabajo donde un conjunto de síntomas afecta a un determinado porcentaje de trabajadores (más del 20%) sin que, aparentemente, se pueda identificar la causa. Esta causa vendrá determinada por diferentes FACTORES AMBIENTALES que son los que intervienen en la calidad del aire interior, la contaminación generada en el interior y la contaminación proveniente del exterior.
Factores Ambientales que determinan les CAUSAS:
• Calidad del aire interior:
– ventilación y renovación – temperatura y humedad relativa – partículas en suspensión – ionización
• Contaminación física:
– acústica y vibratoria – iluminación artificial (intermitente o de espectro discontinuo) – materiales dieléctricos o excesivamente conductores y materiales paramagnéticos (elementos de construcción y mobiliario) – radioactividad (natural, materiales y emisiones de gas radón)
• Contaminación química:
– partículas en suspensión – COV (compuestos orgánicos volátiles) – formaldehído (materiales de construcción y mobiliario) – polvo y gases – productos fitosanitarios (insecticidas y plaguicidas) – organofosforados – productos de limpieza (detergentes, lejía, amoníaco y otros) – productos ambientadores – disolventes y pinturas – metales pesados (mercurio y plomo)
• Contaminación microbiológica:
– hongos, bacterias y virus – insectos y ácaros – legionella, salmonella, e.coli
• Contaminación eléctrica y magnética:
– telecomunicaciones (antenas , redes Wifi y móviles) – electricidad (ET y red eléctrica) – informática (monitores, CPU e impresoras) – cargas electrostáticas

EFECTOS que pueden provocar, a corto o a largo plazo, sobre la salud de las personas:
• Sintomatología combinada:
– irritación ocular (eczemas, conjuntivitis y queratitis) – sequedad nasal (rinitis y sinusitis) – sequedad faríngea (tos y afonía) – bronquitis y resfriados – dermatitis irritativa y por sensibilidad – asma y alergias – cefalea – mareo – fatiga y cansancio – dificultad en la concentración – hiperexcitabilidad y agresividad – anemia – insomnio
• Trastornos:
– neurológicos – cardiovasculares – intolerancias alimentarias – inflamatorios – reumáticos – lipoatrofia semicircular
• Alteraciones sistémicas:
– inmunosupresión – efectos neurotóxicos – efectos inmunotóxicos – salud reproductora – disrupción endocrina – alteraciones tiroidales – alteraciones en hígado y riñones – alteraciones a nivel molecular y celular
• Síndromes de Sensibilización Central (SSC):
– síndrome de sensibilidad química múltiple (SSQM) – síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica (SFC/EM) – fibromialgia (FM) – electrohipersensibilidad (EHS)
• Asociados a otras enfermedades graves y degenerativas:
– cáncer – esclerosis múltiple y lateral amiotrófica – Alzheimer – Parkinson
La calidad del ambiente interior de un centro de trabajo NO PUEDE ni debe perturbar la salud de la persona, ni su capacidad de trabajo.
Actualmente, el concepto de “salud” está vinculado al de bienestar, y por tanto, el trabajador no sólo HA DE ESTAR BIEN, sino que SE HA DE SENTIR BIEN.

Barcelona, septiembre de 2015

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